• Jueves, 23 de Noviembre de 2017
  • Actualizado 15:59

La Semana Santa que acabamos de pasar ha venido cargada de momentos memorables y otros que son mejor dejarlos en el olvido. Semana de grandes sentimientos encontrados en la población caballa, y en gente que nos ha visitado y se ha llevado un grato recuerdo de esta tierra, pues no esperaban encontrarse con una Semana Santa de tal calidad.

La Semana Mayor como dicen los rancios, se va cuando empieza, es decir los hermanos vivimos con tal pasión las vísperas que incluso antes de salir la primera cofradía pensamos, esto ya se ha “acabao”.

La Semana Grande empieza para mí el Sábado de Pasión, este día que el Medinaceli hace su traslado, yo como su costalero, es un día que he vivido intensamente este año como capricho de Él.  El traslado ha sido increíble, pues el día acompañaba y las ganas de volver a su barrio, pasearse por él, eran grandes. Digo capricho pues el lunes se antojo diferente, Él no quiso salir, creo yo que apesadumbrado por la expectación que levanta y que ya era hora de descansar un lunes.

El domingo de Ramos mis amigos Pollinicos disfrutaron de una estación de penitencia soberbia, y a los cuales felicito desde estas líneas ¿Que se le puede decir a la gente que vive esto los 365 días del año? ¡ENHORABUENA! Y A SEGUIR.

El martes es el día del Nazareno y de la Esperanza, un día cargado de emoción, marcado en rojo en los almanaques de los cofrades, es el día del encuentro y de la Legión. Solo me queda acompañaros en la pesadumbre de no pudierais haber recorrido entero vuestro trayecto de penitencia por la lluvia, ¡una pena!, lo que queda el año que viene es mejorar un poco el andar.

El miércoles un día especial para mí, pues me estrenaba bajo las trabajaderas de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación, otra hermandad que vive esto como lo que es, La Semana de Dios.

El jueves y el viernes dos días importantísimos para los cristianos, me ha regalado unos cuantos momentos de esos memorables y otros no:

Lo positivo la hermandad de la Vera Cruz y del Valle, dos hermandades que crecen como la espuma, la primera tuve el honor de ser miembro de su grupo joven en los inicios, y la segunda es una espinita clavada que tengo el salir algún año. Ole por ustedes.

La Encrucijada que carece de cuadrilla, ha tenido el valor de poder procesionar con sus dos titulares, porque si no se puede sacar los dos pasos, sacan a sus titulares juntos. Una buena decisión aunque las cuadrillas no vienen por arte de gracia, hay que saber trabajar con ellas y ser responsables de una hermandad que no es solo el Jueves Santo.

Los Remedios con una reestructuración que no llegaré a entender nunca, porque tenía una cuadrilla y un capataz, con historia y caché, se abandona para tener problemas con la costaleria y que esta hermandad en la calle haya ido a menos.

Mi critica mas fuerte se centra en la hermandad del Santo Entierro, en su junta de gobierno en especial: Hay que hacer algo, pues en la prensa no se puede poner La Soledad no sale por falta de costaleros, no señores, La Soledad no sale porque no hay designado ni capataz, y se la tiene abandonada todo el año. Yo he sido costalero de La Soledad y me acuerdo como nos trataron a la gente del Medinaceli, que les fuimos a hacer el favor para sacarla y nos trataron de inexpertos.

Y por último, ¿Donde cabe un Santo Entierro saliendo y recogiéndose a sones de la Marcha Real? Señores es de silencio, una banda tocando sola, es de vergüenza, deplorable, una hermandad que era el orgullo no hace tanto tiempo. Tras esta critica ¡Ole!, por esas mujeres que sacan su Cristo y le son fieles.

Mucho hay que mejorar de la Semana Mayor de Ceuta como lo solas que van algunas hermandades en su vuelta, la carrera oficial con lo bonita que estaría por Jaudenes.

La inseguridad que sufre la Agrupación de la Amargura y otras tantas cosas más, pero dejemos trabajar al nuevo Consejo de Hermandades y Cofradias de Ceuta, que alguna lectura positiva sacara de todo esto.

Sin mas, me despido hasta la Semana Santa que viene, y a disfrutar de la semana blanca que a los que estudiamos nos viene de escándalo.